El día había cambiado de la terrible cruda realidad a solemne realidad. Sin pedirlo Vinicius ha conseguido la cita de su vida. La suerte, el destino, la conjunción cósmica; su signo, su ascendente; su sex apeal, su aroma. O la conjunción de todo esto llamado momentáneamente coincidencia.
Recorrí la ciudad de los canales el resto del día. Tuve un par de platicas clásicas de turista: ¿Donde estoy? ¿Hacia donde voy? ¿Tienes un cigarro? ¡Que lindo lugar! Llevaba más de dos meses platicando continuamente lo mismo, incluso podría saber las respuestas de muchas personas; un par de veces incluso lo llegue hacer al propósito con el único motivo de comenzar una charla, que una u otra vez te llevaban a una verdadera historia que daría sentido al resto del día. Sin embargo, hoy tenía porque estar aquí.
Me perdí el resto del día por la cara y turística Venecia. Miles de personas extrañas recorren la ciudad de un punto a otro, se encuentran en los pasillos , se aglutinan en esquinas, restaurantes y aparadores (por no decir en los obvios sitios túristicos): alemanes retirados, gringos locos, canadienses amistosos, australianos perdidos, ingleses soberbios, franceses arrogantes, españoles familiares, chinos reproductores, latinos trabajadores y sombras africanas.
Todo el mundo estaba aquí. Tienen una función que cumplir en este nuestro mundo piramidal. Algunos sentados, otros de paso, en compras o trabajando. Sin empleo o de ilegal. ¡Que demonios importaba! Perderse en un sitio como este es sencillo: Venecia la vanidosa, reflejada en sus canales la mugre narcisista de la cultura occidental. Botes de basura flotaban de un lugar a otro. Vacios. Pañales y bolsas de deshechos entre callejones alimentan a las gordas palomas que inundan la ciudad. Mercado negro, textual; a semejanza de las estaciones de metro Pino Suarez, los africanos venden su vida y si pueden la de los demás. Venecia la hermosa, con pizza margarita y helados en cada esquina . Venecia con mayor infrastuctura que Xochimilco. Venecia necesita la ayuda de manatis.
Eran las 6 de la tarde y me encontraba nervioso. El sol pasaba entre los escurridisos pasillos . ¿Dónde estaba Plaza Margarita? Seguro si era zona de estudiantes sería mas barata que las demás zonas, seguro sería mucho más divertida.
Vinicius encontró la plaza después de una hora de caminar sin sentido en este laberíntico lugar . Buscó un sitio donde sentarse y ahí se instalo, sacó su cuaderno de dibujos y comenzó a dibujar y esperar . El prit era necesario en esta ocasión: saco su bella nota y la pego con toda emoción . Comenzó a dibujar la plaza y no llegaba. NO la veía. Se hacía el tonto y continuaba dibujando. Finalmente eran turistas , ha de estar perdidas o algo parecido. ¿Estaré en el sitio adecuado? se preguntaba. Siempre prefería darle la vuelta a sus absurdos pensamientos con el dibujo. ¿O era al reves? le daba vueltas absurdas al dibujo con su pensamiento. O tal vez el pensamiento era el absurdo…. y ¡el pensamiento también ¡ En fin en algún momento se harto. Había llegado a lo concreto, las constelaciones estaban alineadas para joderle un día más.
Salió de la plaza cuando la vio sentada alacabrona, tomando una copa de vino tinto. Ahí estaba . con su hermana y otro tipo . Demonios. Otro morenito igual que él. Era una buena señal, también mala . Al final eran 4, estaba repartido.
-Hola si llegaste ¡Que bien!
Si, las estaba esperando por aya .
Ohh, perdón .
Mira te prensento a Blo blo
Mucho gusto, yo soy Vinicius
Es mexicano , Bloblo es Indu.
Tomé asiento y estuvimos platicando de surf , olas y plataformas petroleras. Es decir de puros temas que desconosco. Bloblo es un Indú educado en Inglaterra, se dedicaba surfear por todas las playas del mundo y a buscar nuevos yacimientos de petróleo para una compañía Inglesa. Ja jaja . Obviamente cuando lo supe no pude parar de reír: ¿ Es que acaso nadie le ha dicho a este tipo que ya no hay petroleo? Y el que hay, esta muy controlado, es decir, apirañado. Es como el mito del oro en California. Este tipo es genial: El nuevo mundo se avecina
El hindu se sintio extrañado.
Sí, sí… es normal. No te preocupes todos tenemos que vivir de algo . Que bueno que trabajas, es mejor que robar, o matar o explotar .
Se desconcertó más el hindu Y respondio
Si, bueno pues … - apenado- De hecho busco otro trabajo.
La discusión entorno al cambio climático se radicalizó. Continuo durante media hora más hasta llegar al la indiscutible hegemonía occidental. El tercer mundo: imigración, polución, urbanización, bla bla bla Temas de mesa, queso y vino tinto. Triunfo para Vinicius. Divide y venceras , pensaba .
¿Yo? Pero si yo no pensé eso.
Hipócrita. Destrucción total y caos . La única verdadera revolución, la muerte.
Fin de la discusión. Decidieron de cambiar de bar.
Vinicius se paro de manera torpe. Todo ya estaba pintado en llamas. Psicótico sabor a tinto. La madre teresa de Calcuta se suicidaba .
Jackie pagó y fue al baño. Vinicius, obviamente, la acompaño. Al llegar al baño , estaba los dos esperando el único cuarto de servicio.
Se quito la mascara,
Te quiero besar
Ella sonrió , y frungio sus labiós – Imposible. Tengo novio.
Le guiño el ojo y le mando un beso
Maldita
Entro al baño. Salió. Se acerco a Vinis y con movimiento en mano lo empapo. Tres veces, Maldita. ¡Santificada seas ante el señor!
Entré al servicio y oriné.
Al salir fuimos a otros bares. Pero en ninguno decidimos estar. Al parecer la hermana de Jackie se dio cuenta que había perdido un bolso con souvenirs. Dejamos al hindu en alguna plaza de Venecia – con dos chicas italianas- Y nos fuimos a perder durante dos horas por los laberintos de Venecía. En busqueda de los souvenirs. Puff!
Al finalizar la noche, Jackie con esa tremenda carisma que le caracteriza, le apasiguó los demonios de Vinicius en una charla laberintica.
Quiero ir a Honolulu.
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